Emerio González Lorenzo, presidente del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, explicó recientemente en el espacio televisivo Mesa Redonda las condiciones actuales de la OSDE. Detalló que inicialmente el Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, conocido como GEIA, tenía 94 empresas. Luego, en 2021 se multiplicó en tres grupos. El primero de ellos es el Empresarial de la Industria Agroalimentaria, que abarca entidades cárnicas, lácteas, de conserva y café. “Su materia prima fundamental es la agricultura”, recalcó.
Según González Lorenzo también fue creado el Grupo Empresarial de la Industria Pesquera, que atiende toda la pesca de plataforma y la acuicultura (incluida la producción del camarón).
El tercer grupo correspondió al Empresarial de la Industria Alimentaria. Este último atiende 10 cadenas productivas, la industria de bebidas, cervecería, confitera, molinería, la única planta procesadora de soya del país, en Santiago de Cuba, empresas de servicios y de Seguridad y Protección. También están las corporaciones Coralsa y Cuba Ron, atendidas directamente por el Ministerio de la Industria Alimentaria. Están además las Empresas dedicadas a las producciones alimentarias locales como el pan de la canasta familiar normada.
“Nuestro Grupo empezó con 21 entidades. A partir de una mejor vinculación con los municipios y estructuras productivas y el aprovechamiento de las posibilidades de las medidas para el fortalecimiento de la empresa estatal socialista, hicimos una reestructuración y ahora tenemos 25 empresas”, puntualizó.
González Lorenzo añadió que fue creada una sociedad mercantil, para fomentar negocios con la inversión extranjera y como salida de los temas financieros. “También tenemos siete empresas filiares y dos mipymes estatales”.
El actual Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria está integrado por más 20 000 trabajadores. “Hay una fortaleza, tenemos el 44 % cubierto por jóvenes, comprometidos con la industria y su proceso de capacitación. Y, además, hay experiencia. El tiempo de trabajadores promedio en nuestro colectivo es 20 años, o sea, nutren al resto de las experiencias vividas”.
De acuerdo con el presidente de la OSDE, las nuevas adquisiciones del Grupo son las empresas de bebidas de Las Tunas y Guantánamo, estructuras productivas subordinadas a otras dos entidades de Camagüey y Santiago de Cuba.
Resaltó dos producciones que contribuyen directamente a la canasta familiar normada. “La producción de harina de trigo, con la industria molinera, que interviene en la fabricación, recepción y distribución de aceite, y un programa de dietas médicas, muy sensible para la población, con productos como las pastas integrales, sin gluten, y las galletas proteicas”.

Sobre las pastas informó que han estado afectadas este trimestre, pero “debe recuperarse con la entrada de la harina de trigo y el aceite este mes de abril. Igualmente, estamos distribuyendo el aceite de marzo. Está pronosticado el resto de los arribos para seguir la distribución en los próximos meses. Así mismo, envasamos casi el 70 % del aceite que se vende en las cadenas de tiendas”.
El Grupo, además, produce bebidas, refrescos, confiterías, las que han presentado inestabilidad por el aseguramiento de materias primas. La OSDE no está diseñada para ingresar divisas, sino que más del 90 % de sus producciones van a la canasta familiar normada, el consumo social y el Ministerio de Comercio Interior (Mincin).
“Para dejar claro la voluntad del Gobierno cubano, el país tiene que destinar más de 500 000 000 de dólares entre la harina, el trigo, el aceite y la soya, además de 42 000 000 que da para la compra de insumos como envases, químicos y materias primas”.
Explicó que igualmente cuentan con exportaciones y programas de desarrollo para el financiamiento propio. “Es una de las prioridades. El año pasado exportamos 7 000 000 de dólares en rones y destinamos 2.5 000 000 a la compra de químicos como ácido cítrico y bicarbonato, para la producción de refresco”.
Respecto a la situación con el pan de la canasta básica reconoció que, al igual que la harina de trigo, ha estado afectado, “pero este mes arribarán tres barcos de harina de trigo al puerto de La Habana y estamos trabajando con los molinos de Cienfuegos”.
El pan de la canasta básica, lleva 20 000 toneladas de harina, lo que representa 13 000 000 de dólares mensuales. Esa cantidad no se llega a importar por nuestras fábricas. La que traemos hoy, oscila entre 650 -750 y un contenedor entre 900 y 1200 dólares”, indicó.
Con relación al mantenimiento a la industria molinera dijo que demanda 6 000 000 de dólares y el año pasado solo se dieron para ese fin 200 000. “Y así se mantiene trabajando, con condiciones técnicas complicadas, pero con el esfuerzo de los trabajadores garantizamos que los molinos trabajen”. Por último, destacó el esfuerzo de los trabajadores de las industrias molineras, de bebida y cervecería. “Son los protagonistas de todo”.
La vicepresidenta del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, Idelmi González Reyes, señaló que, ante el déficit de materia prima, las empresas de ese sistema han tenido que ampliar o modificar su objeto social incursionando en nuevas producciones o prestación de nuevos servicios, aplicando de esta manera el perfeccionamiento de la empresa estatal socialista. Según González Reyes, una de las ramas más afectadas por el déficit de materia prima fue la cervecería.

“Estas entidades, ante el déficit de materia prima, han tenido que incursionar en estas nuevas producciones. Ejemplo de estos productos son el vino base, vinos espumosos, salsa condimentada, refresco, la producción de rones, aliñado, entre otras. No solamente las cervecerías se han sumado a la aplicación de esta medida. El resto de las empresas de nuestras entidades también las están aplicando”, explicó.
Destacó que se ha utilizado materias primas, como cartón para separadores de botellas, el plástico para la producción de tapas con rosca y tapones para los pomos, que después utilizan en sus procesos productivos, y el vidrio para la creación de juegos de vasos.
“También brindamos servicios. Destacan los de alquiler de transportación (genera grandes ingresos a nuestras entidades), el fregado de medios de transporte y la utilización del taller de maquinado. Estamos hablando de sostenibilidad de nuestra industria ante un déficit de materias primas”, informó.
Las entidades del grupo también se han incorporado a las producciones agrícolas mediante autoconsumos y encadenamientos con diferentes CPA: “Brindamos nuestra fuerza laboral para el trabajo en esas tierras y se le paga a ese obrero como trabajador agrícola”. También tienen empresas dedicadas a la cría porcina y la ovina.
“Otra de las actividades que ha permitido suplir el déficit de la materia prima son los encadenamientos, principalmente con las formas de gestión no estatal, dejando claro que nuestras entidades ponen el personal, la maquinaria y el know how”, puntualizó la vicepresidenta del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria. Han incursionado, dijo, en las bebidas saborizadas, rones, pastas largas y cortas.
Reconoció que “aún es insuficiente, porque no logramos satisfacer las necesidades crecientes de la población, pero tenemos que decir que también existe todavía miedo al cambio y a las transformaciones, y esto, a la vez, es una distorsión”.